DESEQUILIBRIOS PSICOLOGICOS Y FISICOS EN LA ENERGIA METAL

Para aquellos que lo conocen, él es una persona con la que puede contar. Sus actitudes y reacciones son siempre predecibles. Tiene pocos amigos, elegidos entre aquellos que han demostrado que no quieren invadir su privacidad. A los ojos de quienes no lo conocen profundamente, puede parecer una persona plana y aburrida. Sin duda no se expresa con gran facilidad o claridad, ni se anima hablando, de hecho, su tono de voz tiende a ser monótono.
Con el comportamiento, traiciona su tendencia a encerrarse en si mismo: sus hombros se curvan hacia delante, su cabeza ligeramente inclinada como si estuviera realizando un ejercicio de introspección. Por lo general, es incómodo entre muchas personas desconocidas o en situaciones de conflicto o controversia. En estos momentos, tiende a retirarse a su mundo, esperando que la tormenta se calme. No usa expresivamente su cuerpo. A menudo se lleva las manos a los bolsillos o sobre el pecho. Sin embargo, es un observador particularmente agudo de todo lo que lo rodea. Desde su punto de observación, prácticamente sin que los demás lo noten, registra lúcidamente lo que otros están haciendo.
Estas cualidades resultan ser muy útiles cuando se trata de organizar la vida, especialmente en el campo del trabajo, donde logra construir su propia seguridad y un cierto bienestar económico pieza por pieza. Él no desdeña a unirse a otras personas siempre y cuando esté seguro de su lealtad hacia él. Sin embargo, esta confianza debe tener raíces profundas en el tiempo, porque no es un tipo determinado para tomar decisiones o para formar vínculos en poco tiempo.

CARACTERISTICAS GENERALES

La energía del metal caracteriza la etapa del yang último en el ciclo de transformación. Esta etapa de transformación representa la capacidad de consolidar la experiencia de imponerse en una cierta autodisciplina y de mantener una actitud generalmente positiva hacia la vida.
Si esta energía se dispersara, uno tendría un comportamiento extremadamente introvertido, como alguien que vive inmerso en sí mismo. Las características típicas de ese desequilibrio son: indecisión, sensación de parálisis, letargo y finalmente depresión. Los sujetos en esta condición parecen incapaces de enfrentar incluso los problemas o situaciones más simples. Es como si estuvieran petrificados o incapacitados para superar la adversidad. Ante las dificultades, no pueden ver las posibles salidas, tanto directas como transversales. En este estado de confusión mental, se creen que no hay nada más que se pueda hacer para cambiar las cosas. Cuando se sienten incapaces de resolver sus problemas, no culpan a algo ni a alguien de afuera, tienden a culpar ellos mismos, a creer que su incapacidad para actuar se debe a algo malo con ellos.


CARACTERITICAS FISICAS Y HÁBITOS

Básicamente no hay gesto. Las manos generalmente se sostienen en los bolsillos, o en los lados del cuerpo, o se dejan inertes en el ombligo. A menudo hay una cierta falta de fuerza en los brazos, particularmente cuando se trata de levantar objetos. Los bíceps tienden a volverse flácidos. Para la medicina oriental, estos son problemas asociados con trastornos pulmonares que pueden causar el descenso y el cierre de los hombros hacia adelante, y por lo tanto una postura ligeramente torpe, acentuada por la cabeza que sobresale. Al mirar a estas personas, uno tiene la impresión de que llevan el peso del mundo sobre sus hombros.
La voz tiende a volverse monótona, como un zumbido. Debido a la ausencia de vivacidad en los gestos y discursos, otros tienden a ignorarlos.
El color general tiende a ser pálido, especialmente en la cara y en las mejillas. Las personas metal tienden a sumergirse en sus pensamientos y participar en actividades en las que no es necesario cooperar o tener relaciones con otras personas.

Traducción del libro de W.Tara “Macrobiotica e psicologia” Ed. Mediterranee.

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